Un trayecto con Berto Romero. Entrevista completa en So Good News

Juan Francisco Jimenez Jacinto Juan Francisco Jimenez Jacinto

“LA ÚNICA FUENTE DE INSPIRACIÓN PARA ESTAR ALEGRE ES QUERER ESTARLO”

CURIOSIDADES

Libro: Soy leyenda de Richard Matheson.

Comida: Lasaña de verduras cocinada por mi mujer. Que nadie meta los dedos en ese plato si no es ella.

Película: Cantando bajo la lluvia, periódicamente.

Destino: Una muerte lenta y dolorosa… ¡No!, Japón, me gustaría volver.

Ídolo de la comedia: Woody Allen

Palabra favorita: Zafarrancho o estraperlo

Futbolista: No me interesa el fútbol.

Virtud: La modestia -entre risas-. Supongo que me adapto bien a los cambios y supero bien el dolor: a eso le llaman resiliencia.

Defecto: Aunque sea complicado encontrar uno, tiendo a la vagancia. Si nadie me aprieta, no curro.

¿Quién es Berto Romero bajo el escenario?
Alberto Romero Tomás. Un señor que se dedica a hacer comedia y también compra verdura, pescado, lleva los niños al cole y se mosquea si el de delante no pone el intermitente para girar a la derecha. ¡Yo no lo puedo adivinar!.

¿Con qué personaje histórico te hubieras ido de cervezas?
Con Gandhi. Hubiera ido de cervezas y también a una barbacoa. Me parece que llevarlo al límite hubiera sido divertido.

¿Dónde alcanzas tu cielo en la tierra?
Estar con mi familia, que estén bien de salud y que me dejen dormir un poco. No pido  nada del otro mundo, únicamente ocho horas seguidas, solo eso. Ya con eso estoy dando palmas.

¿Se pone triste Berto Romero?
Claro que sí, como todo el mundo. Pero lo cierto es que al dedicarme a la comedia tengo mayor capacidad para reponerme a la tristeza. Me he acostumbrado a mirar siempre el lado brillante de la vida y ese es un camino del que no se puede volver.

¿De dónde sacas tu inspiración?
La única fuente de inspiración para estar alegre es querer estarlo, así que de mi mismo.

¿A qué te hubieras dedicado en un mundo paralelo si no fueras cómico?
Según la física cuántica podría ser infinidad de cosas pero por escoger una de ellas: mamporrero en una granja de cerdos. Otra sería presidente del universo, del cosmos. El Yin Yang de lo más modesto a lo más guay.

¿Cuál es tu país de Nunca Jamás?
Tengo el país de Nunca Jamás en la punta de los dedos. Me he ido apartando de sueños inaccesibles porque son estúpidos. Si mi deseo de felicidad absoluta fuera tomar un café en la Piazza Navona qué putada, cuesta una pasta. Prefiero estar en casa leyendo un libro, viendo la televisión o sin hacer nada: una siesta de esas que te cae la baba.

¿Con qué época de la historia te sientes más identificado?
Con la actual. Haber vivido 40 años aquí me debe identificar un montón. Sabes tanto… A veces piensas en el Antiguo Egipto, pero allí echaría de menos la Play. Hay gente que dice que en otra vida debió ser faraón, porque claro, no nos engañemos, nadie piensa en haber sido un esclavo molido a latigazos que arrastraba piedras.

¿Qué palabras dedicarías a los lectores de So Good?
Ir en tren mola muchísimo, es de las cosas que más molan. Es de los medios de transporte más alucinantes y de los que más me gustan en esta vida. Puedes leer, trabajar, levantarte y moverte. ¡Disfrutad de la experiencia: del “chaca-chá” del tren”.

¿Por qué no hay comida para gatos con sabor a ratón?
Creo que a los gatos no les gustan demasiado los ratones, los comen por necesidad pero el pescado les mola más creo. ¿Tu qué sabes que gusto tiene un ratón? A lo mejor sabe a pescado…

¿Cómo sabes que el cielo no es verde y que no eres daltónico?
Lo único que sé es que si se lo comento a alguien me dice que es azul, pero a lo mejor solo hablo con daltónicos en mi vida.

¿Si todos los hombres son iguales, por qué las mujeres eligen tanto?
Porque nosotros somos zánganos y ellas las abejas reinas. Nosotros somos mucho más sencillos y obviamente prescindibles.

Tu relación con Andreu Buenafuente es comparable a…
A una novia con la que no te acuestas pero te llevas bien.

Foto: Miquel Company

Juan Francisco Jimenez Jacinto

Es profesor de Periodismo en la Universitat Abat Oliba CEU