MUSEO FOURNIER - ÁLAVA

El templo del naipe

Vitoria acoge uno de los seis centros de exposición dedicados a las cartas que hay en el mundo

Patio de acceso al Palacio de Bendaña en Vitoria Gasteiz
Exteriores del Palacio de Bendaña que hoy alberga el Museo Fournier de Naipes de Álava/ Marta Jorge
Marta Jorge Marta Jorge

Azar y estrategia son la esencia de los juegos de cartas, una de las costumbres españolas más arraigadas donde el mus, el tute, el subastado o la brisca forman parte de la historia de las sobremesas de muchos hogares. Hace poco más de un siglo y medio que Heraclio Fournier, el burgalés que llegó a ser líder mundial en la fabricación del naipe, se estableció en Vitoria-Gasteiz. La ciudad lleva recogiendo las huellas de alrededor de 600 años de historia del naipe en el Museo Fournier de Naipes de Álava, 1 de los 6 que existen en todo el mundo dedicados a las cartas y el único que hay en España reconocido por el ‘International Council of Museums’.

La capital del País Vasco se ha ganado a pulso ser también capital del naipe y un referente mundial en esas peculiares cartulinas dedicadas esencialmente al juego. AULA NEWS ha tenido la oportunidad de sumergirse en el interior del Museo Fournier de Naipes de Álava y conversar con la técnica y responsable del espacio, Edurne Martín. “Quienes acuden al museo creen que van a encontrar solo naipes de Fournier, pero la exposición muestra una colección de naipes de todo el mundo desde la Edad Media, además de máquinas y otros objetos utilizados a lo largo de la historia para su fabricación”, declara.

El museo Fournier

El Museo Fournier de Naipes de Álava pertenece a la Diputación Foral y está ubicado en el Palacio de Bendaña, un edificio renacentista sede de los naipes desde 1994. La estructura está formada por 3 plantas de galerías abiertas con arcos, con un patio cerrado y acristalado para aprovechar mejor el recinto dedicado a la exposición. La técnica del museo explica que “la adecuada conservación de los naipes obligó a colocar en las paredes del palacio persianas dotadas de sensores que se activan ante un exceso de iluminación evitando el deterioro del papel y de las tintas”. Como la planta baja es la que recibe más luz, alberga la maquinaria para impresión de naipes y algunos facsímiles colocados en vitrinas que explican el proceso de entintado.

Planta baja del Museo Fournier
A la izda., prensa litográfica para imprimir naipes. A la dcha., máquina de pruebas azul (Offset) utilizada antes de la impresión definitiva. Ambas máquinas fueron cedidas por la empresa Fournier y se exhiben en la planta baja del Museo Fournier de Naipes de Álava/ Marta Jorge

SOBRE EL MUSEO

🔸Entrada gratuita.

🔸Fondos en la colección: 20.000.

🔸Fondos en exposición: 300.

🔸Visitantes/ año: ∼60.000.

En las 2 plantas superiores se exhiben naipes originales. Mientras en la 1ª se hace un recorrido por su historia desde el siglo XV hasta nuestros días, la 2ª planta es un espacio en el que cartas de distintos orígenes y  épocas o fabricadas mediante métodos distintos  se agrupan en vitrinas por temáticas tales como la geografía, la heráldica o la música, entre otras.

El museo es un espacio apto para todos los públicos donde se puede visitar tanto la exposición permanente de naipes como las exposiciones temporales, que permiten enseñar fondos que no se muestran al público habitualmente dado el amplio catálogo de naipes disponible. 

Heraclio Fournier

Hasta que Heraclio Fournier se instaló en Vitoria en 1870, uno de los epicentros del naipe estaba en Burgos, lugar donde nació e inició su actividad naipesca con sus hermanos. No obstante, Cádiz, Valencia o Barcelona también han sido históricamente importantes centros de fabricación de cartas. En declaraciones a AULA NEWS, Alberto Pérez, coleccionista vinculado a la Asociación Española de Coleccionismo e Investigación del Naipe (ASESCOIN), asegura que “la baraja de Fournier tuvo éxito porque era totalmente distinta a lo que se había hecho hasta le fecha, y su diseño original triunfó entre los jugadores de casinos y centros recreativos de la época”. Según la responsable del museo, “Fournier logró que reconocidos pintores alaveses de la época elaborasen para él un diseño propio que ha sobrevivido hasta hoy con escasas variaciones”.

Originales del siglo XIX para baraja española de Heraclio Fournier en una de las vitrinas del Museo de Naipes de Álava
Originales del siglo XIX para baraja española de Heraclio Fournier en una de las vitrinas del museo. La estructura de ambos palos es similar al de las barajas modernas/ Marta Jorge

Pérez añade que “el éxito de los naipes vitorianos fue tal que sobre todo fabricantes catalanes y valencianos copiaron su diseño”.  No obstante, el diseño no fue la única clave de la fama de la fábrica alavesa. “Fournier consiguió ser el único fabricante en activo tras la guerra civil española. Comas, otra empresa barcelonesa, también sobrevivió en el mercado del naipe cortesía de la ley antimonopolio, una norma que impedía la existencia de un fabricante único en territorio español”, aclara el experto.

Muchas personas, incluidas las nacidas en Vitoria-Gasteiz, desconocen un detalle característico de las barajas de Fournier, presente incluso en algunas de las más antiguas. “Heraclio incorporó el nombre de Vitoria en el as de oros para que fuera claramente visible, aunque sigue siendo un detalle con frecuencia desconocido o confundido con otros términos como ‘victoria’ que nada tienen que ver con la ciudad”, explica Martín.

Distintos naipes de la marca Fournier, con el as de oros en el centro.
En cada as de oros de una baraja de Fournier como esta aparece la palabra ‘Vitoria’, un guiño a la ciudad alavesa/ Marta Jorge

Tras la muerte de Fournier sin hijos varones, su nieto Félix Alfaro Fournier asumió la dirección de la fábrica. Alfaro fue un hombre con grandes inquietudes culturales. Empezó coleccionando naipes para conocer mejor a la competencia, pero acabó siendo un auténtico aficionado. “En 1870 acudió a una subasta en Londres donde consiguió la colección de Thomas de la Rue, un fabricante cuyo legado naipesco había sido depositado en el ‘British Museum’ tras su muerte. La colección de Alfaro se convirtió así en una de las más importantes del mundo”, declara Martín.

La experta matiza que “actualmente, la familia Fournier no tiene vinculación con el museo”. Añade que “la fábrica de naipes sigue funcionando en el polígono industrial alavés de Gojain, aunque hoy es propiedad de otra compañía”. Fue hace 3 años cuando Fournier se unió al grupo Cartamundi, una multinacional belga considerada hoy líder mundial en la fabricación de naipes y juegos de mesa.

La historia del naipe

Aunque no se conoce con exactitud cuándo aparecieron las cartas por 1ª vez, papel y naipes van de la mano. Su origen apunta hacia Oriente, probablemente a China, India y la antigua Persia. “El naipe llegó a las costas orientales del Mediterráneo, donde terminaban las rutas marítimas comerciales.  De ahí alcanzaron Italia, Francia y el levante español”, comenta Martín.  El uso fundamental del naipe siempre fue el juego. La especialista cuenta que “dado que ya existían juegos como el dominó o el ‘mahjong’, la aparición del papel permitió que fichas de esos juegos se sustituyeran por papel, un material más barato y más fácil de fabricar”.

Mientras en España o Italia en las barajas aparecieron los conocidos oros, copas, espadas y bastos, en la alemana hay cascabeles, bellotas, corazones y hojas que nada tienen que ver con los palos de la baraja francesa conocida por su uso en el juego del póquer. La experta cuenta cuál pudo ser la evolución de las primeras cartas que se conocen: “Probablemente, una vez en Occidente las figuras recién llegadas se transformaron hasta que en países como España evolucionaron a los oros, espadas, copas y bastos, con los que inventamos nuestros propios juegos”.

El naipe europeo representado en distintas barajas de distintos países.
De izquierda a derecha, muestra de naipes de las barajas francesa, española y alemana/ Pinterest

Aunque el más popular fue Fournier, la historia del naipe en España no puede circunscribirse únicamente a ese fabricante. Según el coleccionista con el que ha conversado AULA NEWS, tampoco hubo siempre un solo modelo de baraja española. “Durante años existió un modelo ‘nacional’ de naipe, que persistió durante siglos mientras la Real Fábrica de naipes de Macharaviaya (Málaga) ostentó el monopolio de su fabricación para la venta en América”, explica Pérez. El experto añade que “en 1809 el Estado perdió el monopolio de la fabricación de naipes que abrió la puerta a la libre producción y venta de cartas en todo el país, por lo que ciudades como Cádiz, Valencia, Burgos o Barcelona se lanzaron a fabricar”.

Coleccionismo y juego

El coleccionismo y, sobre todo el juego, son las 2 actividades más relacionadas con el mundo de las cartas. No obstante, el paso del tiempo ha cambiado tanto usos como tradiciones naipescas. En cuanto al juego, el entretenimiento basado en cartas en hogares españoles es cada vez menos frecuente. Según Pérez, “se mantiene sobre todo por la afición de algunas personas al mus, un pasatiempo en el que los auténticos fanáticos solo admiten barajas de Fournier”.

En el  coleccionismo, los naipes más codiciados  son caros y no están al alcance de cualquiera. Según el experto, “una baraja capaz de atraer a un coleccionista puede costar de 3.000 a 6.000€ y esas son las piezas exclusivas que buscamos“. La hiperespecialización también es frecuente en ese mundo. Diseños, fabricantes o legislación son solo algunos de las áreas de interés para los auténticos ‘naipéfilos’. Actualmente, Pérez colecciona solo naipes originarios de Cádiz y su colección personal ronda las 100 barajas. “Conseguir naipes gaditanos es realmente muy complicado porque la gran mayoría se exportaban hacia Filipinas e Hispanoamérica tras su fabricación”, explica.

Futuro del naipe

A la hora de hacer predicciones sobre el futuro del naipe hay opiniones encontradas. La responsable del museo Fournier explica que tras la pandemia han conseguido recuperarse en número de visitantes y considera que el naipe sigue generando interés. “Cuando yo era adolescente mi generación no solía ir a museos y quizá esas personas son las que llevan hoy a sus hijos a ver exposiciones. La empresa Fournier también sigue en marcha y el negocio continúa”, concluye.

La visión de Pérez, en cambio, es algo distinta: “El futuro del naipe es bastante oscuro”, afirma. Asegura que “en el coleccionismo de naipes todos somos bastante mayores porque la juventud muestra poco interés por lo antiguo”. Sin embargo, cree que el mercado del naipe está en auge: “Sobre todo, crece en el ámbito del juego profesional en casinos y también hay empresas que solicitan la fabricación de barajas publicitarias para promocionar sus productos”.

A la izda., niño con un naipe en la mano derecha y varios naipes en la izquierda. Frente a él, otro niño sostiene 3 naipes.
Dos niños juegan con una baraja de cartas infantil/ Freepik

Si los niños y la juventud son el futuro de la sociedad es inevitable observar cómo se relacionan hoy con las cartas. Martín cuenta que “antes de empezar el curso escolar se fijan las fechas en las que los centros educativos visitarán el museo”. Otra cosa distinta es la relación de los más pequeños con los juegos de naipes. “Para los niños el mercado está en las cartas con personajes infantiles, que habitualmente utilizan en los llamados juegos de familias, donde se hacen trueques entre los jugadores y gana quien logra juntar más naipes”, declara el coleccionista.

Las cartas y sus juegos forman parte del patrimonio cultural de muchos países, con una historia labrada durante siglos. Sin embargo, el futuro del naipe físico se acerca inevitablemente a un uso profesional en casinos. Además de los aficionados al mus, en los próximos años parece improbable poder ver a los más jóvenes jugando al tute o al cinquillo. La digitalización y las nuevas tecnologías dejan la puerta abierta a reescribir el futuro del naipe, con la esperanza de que la producción de esas pequeñas piezas de artesanía con tradición propia sigan formando parte del acervo cultural de un país.

📌 Datos de interés Museo Fournier de Naipes de Álava:

♠️Dirección: C/ Cuchillería, 54 ➖Vitoria-Gasteiz

♦️Horarios de visita:   M➖S de 10 h-14 h y de 16 h a 18.30 h 🔸 D, festivos: 11 a 14 h

♣️Audioguías gratuitas (disponibles en recepción y mediante código QR)

📞945 203700 ➖ 945 203707

✉️ museonaipes@araba.eus

🖥 www.fourniermuseoabibat.eus/es/

Marta Jorge

Estudiante de Periodismo en la UAO CEU