Esquí

Éxito en las estaciones de La Masella y La Molina durante Semana Santa

Balance final de la temporada: buen ambiente y mucha oferta, pero nieve más primaveral y condiciones menos exigentes

Esquiadores sentados en el telesilla. Fuente: Nevasport
Esquiadores sentados en el telesilla. Fuente: Nevasport
Jordi Pérez Jordi Pérez

Con la llegada de Semana Santa, muchos esquiadores apuraron los últimos días de la temporada en el Pirineo catalán. Las estaciones de Masella y La Molina, conectadas bajo el dominio Alp 2500, se presentaron como una de las principales opciones.

A pesar del avance de la temporada, ambas estaciones mantuvieron una amplia oferta esquiable. La Masella alcanzó cerca de 145 kilómetros de pistas, con la práctica totalidad abiertas en las últimas semanas. En el caso de La Molina, los espesores se situaron entre los 60 y 210 centímetros, con hasta el 97% de las pistas operativas. Por su parte, La Masella presentó cifras similares, con más de 70 kilómetros abiertos y espesores que pudieron superar los 120-220 centímetros en cotas altas. Sin embargo, la calidad de la nieve fue típicamente primaveral: dura a primera hora y más húmeda o blanda a medida que avanzó el día.

La meteorología jugó un papel clave. Durante Semana Santa, las condiciones apuntaron a temperaturas más suaves y estabilidad general, aunque hubo episodios de viento y algunas nevadas puntuales. Esto se tradujo en jornadas soleadas y agradables para el esquiador medio, pero también aceleró el deterioro de la nieve, especialmente en cotas bajas y orientaciones soleadas.

Como es habitual en periodos vacacionales, la afluencia aumentó notablemente. Las estaciones catalanas concentraron tanto turismo local como visitantes de otras comunidades, lo que se tradujo en colas en remontes y mayor ocupación en pistas, especialmente durante el primer tramo de Semana Santa, ya que no fue hasta el domingo cuando se empezó a notar la baja presencia de esquiadores.

Precios y oferta: pocas rebajas en fechas clave

A diferencia de otros periodos, Semana Santa no implicó grandes descuentos. La alta demanda mantuvo precios similares a los de temporada alta, especialmente en forfaits y alojamiento.

Entre las ventajas, destacó un amplio dominio esquiable aún operativo, así como más horas de sol y un mejor clima, lo que atrajo un ambiente más animado y familiar. Entre los inconvenientes, destacaron una nieve de menor calidad, especialmente por la tarde, una mayor afluencia de esquiadores y una menor sensación invernal.

Esquiar en Semana Santa en La Masella y La Molina fue una opción viable, especialmente para quienes buscaron disfrutar del esquí con buen tiempo y sin temperaturas extremas. Sin embargo, los esquiadores más exigentes pudieron notar el desgaste de la nieve y preferir las condiciones más frías de los meses centrales del invierno.

Pistas de La Masella y la Molina. Fuente: La Masella y La Molina

Jordi Pérez

Me llamo Jordi, tengo 20 años y estudio Periodismo y Publicidad y Relaciones Públicas. El deporte ha sido siempre una de mis grandes pasiones, pero lo que realmente me mueve es el periodismo de investigación: hacer preguntas, contrastar datos y contar historias que merecen ser contadas. He colaborado con distintos medios de comunicación locales de Tarragona, una experiencia que me ha permitido empezar a formarme en el oficio con compromiso, espíritu crítico y muchas ganas de seguir aprendiendo.