Formación

Entre exámenes y competiciones

La generación Z cada vez se muestra más implicada en deportes de élite, pero sin dejar atrás sus estudios

estudios y deportes
Lamine Yamal estudiando para la selectividad mientras jugaba en la Eurocopa. Fuente: SEFutbol
Nati Zablah Nati Zablah

Una parte relevante de los atletas de élite se mantienen constante en sus estudios mientras entrenan y compiten en sus deportes. La combinación de estudios universitarios y deporte de alto nivel no es una excepción en España, especialmente en contextos como los Juegos Olímpicos o los programas de carrera dual. Los datos más recientes muestran que una parte relevante de los deportistas de élite mantiene una trayectoria académica mientras entrena y compite al máximo nivel.

El caso más visible en el contexto español actual es el de Lamine Yamal, jugador del FC Barcelona y de la selección absoluta. Durante la Eurocopa 2024, disputada en Alemania, Yamal tenía 16 años y cursaba 4º de ESO. El propio futbolista explicó que se llevaba los deberes y realizaba evaluaciones de forma telemática mientras estaba concentrado con la selección, con apoyo de tutores y del centro educativo. En el tenis profesional, Coco Gauff, campeona del US Open, compaginó el circuito WTA con estudios de secundaria mediante un programa online en Florida. Finalizó el instituto en 2022 y celebró su graduación en París mientras preparaba Roland Garros, tras años viajando por torneos internacionales.

Cifras documentadas

La presencia universitaria no es anecdótica. Estudios sobre deportistas olímpicos españoles indican que alrededor del 64 % compaginó estudios y deporte, y que el 46 % alcanzó al menos una titulación universitaria tras su etapa competitiva. Estos porcentajes superan a los de la población general de su generación, lo que sugiere un impacto positivo en la transición laboral.

Este fenómeno está respaldado por políticas públicas. En España, el Programa de Atención al Deportista de Alto Nivel (PROAD) y los Premios CSD-Carrera Dual reconocen cada año a estudiantes con altos resultados académicos y deportivos. En la edición de 2024, el Consejo Superior de Deportes distinguió a deportistas universitarios con expedientes destacados y participación internacional. El CSD subraya que el objetivo es visibilizar un modelo que permita “conciliar rendimiento académico y excelencia deportiva”.

A nivel universitario, la carrera dual también empieza a medirse, cada vez más personas son constantes en sus estudios y practican deportes de alto rango. Investigaciones en España muestran tasas de éxito académico superiores al 70 % en créditos aprobados, incluso con entrenamientos intensivos y competiciones. En estos estudios, las mujeres y los estudiantes de grado presentan resultados ligeramente mejores.

Sin embargo, los datos también reflejan dificultades. Una encuesta a 648 deportistas de élite españoles reveló que la carga de entrenamiento y la falta de flexibilidad horaria siguen siendo las principales barreras. Los deportistas de disciplinas individuales declaran más problemas para conciliar, y las mujeres identifican con más frecuencia dificultades en la gestión del tiempo.

Juegos Olímpicos

El contexto olímpico amplifica estas tensiones. El calendario internacional implica concentraciones largas, viajes continuos y picos de carga física. Aun así, los datos muestran que el sistema español favorece la continuidad académica. Centros como la Universidad de Barcelona, Universidad Politécnica de Madrid o la UCAM ofrecen adaptaciones de evaluación, tutorías y reconocimiento de créditos, lo que explica la creciente presencia de estudiantes en citas olímpicas.

En los Juegos Olímpicos de París 2024, la delegación española contó con 382 deportistas, la cifra más alta sin contar Barcelona 1992. De ellos, una parte significativa eran estudiantes universitarios. Solo en las universidades públicas catalanas UB, UAB y UPC hubo 28 estudiantes en activo que compatibilizaron exámenes, entrenamientos y competición. Entre ellos figuraban perfiles como Jaël Bestué, atleta y estudiante de Medicina, o Paula Juste, nadadora universitaria del ámbito sanitario.

En conjunto, las cifras indican que practicar deportes de élite y mantener los estudios es una realidad consolidada en España, especialmente visible en los Juegos Olímpicos. La mayoría de los deportistas no abandona la formación y una proporción significativa completa estudios universitarios. El reto no es demostrar que la carrera dual es posible, sino reducir las barreras para que esta compatibilidad no dependa solo del esfuerzo individual, sino de un sistema estable y equitativo.

Nati Zablah

Nací en El Salvador y hoy estudio un doble grado en Periodismo y Ciencias Políticas en Barcelona. Estoy en tercer curso y cada vez tengo más claro que quiero usar lo que aprenda para involucrarme y aportar a la realidad política de mi país.