Platos y dulces de Semana Santa

Platos y dulces de Semana Santa

Nadie puede olvidarse en la Semana Santa de los platos típicos de esta festividad. Durante este periodo se conmemora la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesús de Nazaret y es el momento más importante del año litúrgico cristiano. Días de celebración profundos y reflexivos, que aunque inviten a evitar excesos, siempre hay un plato tentador como parte muy importante de esta fiesta.

Un poco de historia

La iglesia imponía en el pasado a sus fieles la práctica de ayuno durante esta época del año. A estos se les prohibía el uso de ciertos alimentos, especialmente la carne. Esta fase, conocida como la Cuaresma, pretendía establecer un periodo de reflexión y penitencia para prepararse para la celebración de pascua.

Actualmente el número de cristianos que practican este acto de ayuno en Cuaresma ha disminuido. A pesar de ello, esta parte de la historia de Semana Santa nos ha dejado los que ahora son los platos típicos de esta festividad.

Platos Típicos

Uno de los alimentos que estaban permitidos era el bacalao. Este pescado blanco es un buen sustituto de la carne por sus cualidades alimentarias y se ha convertido es un símbolo de la Semana Santa.

Plato de Esqueixada / Wikipedia

Hay muchas maneras distintas de cocinar bacalao y según la comunidad autónoma española varía en su preparación. En el caso de Cataluña, la «esqueixada de bacallà» es la estrella. Este es un plato típico compuesto por trozos de bacalao crudo, tomate, cebolla, pimiento, aceitunas y un aliño a base de aceite de oliva, vinagre y sal.

Gusto por el dulce

Los buñuelos de Cuaresma son otro plato indiscutible de la cocina típica de Semana Santa. Estos dulces pueden estar hechos de muchas maneras distintas y con ingredientes variados. Tradicionalmente son esponjosos, sin agujero en el medio, mucho azúcar y se consumen como postre. Los más conocidos son los buñuelos de viento que  pueden estar rellenos de chocolate y crema, entre otras opciones. Toda una perdición en esta época del año.

Con la Pascua, las Monas son sin duda las indiscutibles protagonistas de esta festividad. Según la tradición los padrinos daban el pastel a sus ahijados el lunes de Pascua porque ya se había acabado el periodo de ayuno. Era la forma simbólica de celebrar el fin de la Cuaresma. La palabra viene de ‘munna’, de origen arábigo, que significa regalo.

Chocolate artesanal

La Mona tradicional no era como la conocemos ahora. Esta era simplemente un pastel con huevos encima (tantos huevos como la edad del niño). Actualmente, son toda un obra de arte de chocolate, representando figuras y formas que prácticamente cobran vida: desde el huevo tradicional hasta personajes de dibujos, animales y jugadores de fútbol, entre otros. Eso sí, sigue habiendo un elemento común entre la mona actual y la tradicional: muchas mantienen las plumas de ganso teñidas de colores vivos y con pollitos amarillos en el centro que han caracterizado el pastel durante tantos años.

Todo el mundo acaba acordándose de la Mona de Pascua. Pero en Cataluña, ocho días antes del lunes de Pascua, se ha degustado el Tortell de Rams. Este pastel se come el Domingo de Ramos, pero se vende durante toda la Semana Santa en las pastelerías. Rellenos de crema, siempre con un agujero en el medio y hecho de mazapán, es una buena forma de empezar y acabar este periodo de intensa actividad litúrgica y gastronómica. 

Sobre el autor

Cristina Molas

Cristina MolasTengo 21 años y soy de Girona. Me gusta la comunicación política y la comida. Me gustaría juntar pasiones y ganarme la vida con ello. Estudiante de Periodismo y Ciencias Políticas, trabajando en comunicación corporativa.

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