Gastronomía

Stefano Brusco: ‘Con 18 años decidí vivir de lo que amo la cocina’

El joven chef argentino explica cómo su dedicación a la gastronomía lo llevó a emigrar a Europa y empezar desde cero hasta encontrar su lugar en Cataluña

Stefano Brusco en una cocina italiana fuente: Stefano Brusco
Stefano Brusco en una cocina italiana fuente: Stefano Brusco
Bilal Amghar Bilal Amghar

El cocinero porteño (Buenos Aires, 2002) decidió emigrar a Europa con solo 18 años para perseguir su pasión por la gastronomía. Tras una primera etapa de aprendizaje en Italia, actualmente trabaja en el restaurante Casa Marc Valentí, en Sant Pere de Ribes, donde forma parte del equipo desde hace tres años. Su historia refleja el desafío de empezar de cero en otro país, la importancia del entorno y la convicción de dedicarse a aquello que realmente le apasiona.

P: Usted nació en Buenos Aires. ¿Qué le llevó a tomar la decisión de dejar Argentina y venir a Europa?

R: No hubo una única razón concreta. Creo que fue una suma de circunstancias que se dieron en el momento adecuado. Amo a mi país y dejar toda tu vida para empezar de cero en otro lugar nunca es fácil, pero también sentía que tenía la edad justa para intentarlo. Mi último año de secundaria coincidió con la pandemia del COVID-19. Fue un año complicado para todos y muy diferente a lo que imaginaba. En ese momento también empecé a sentir la presión de decidir qué hacer con mi futuro. Pensaba que debía estudiar sí o sí una carrera universitaria, pero realmente no tenía claro cuál. Cuando viajé con mi familia a Italia para tramitar la ciudadanía italiana conocí a una pastelera argentina que más tarde me ofreció trabajo como cocinero. Siempre me había gustado cocinar, pero lo veía más como un hobby. Esa oportunidad me hizo replantearlo todo y decidí animarme a probar suerte en Europa.

La adaptación en otro país

P: Cuando tomó la decisión de marcharse, tuvo que dejar a su familia en su país. ¿Cómo vivió ese momento?

R: Fue difícil. En Argentina tenemos una relación muy cercana con la familia y los amigos, así que separarse de ellos siendo tan joven no es sencillo. Es probablemente la parte más dura de tomar una decisión así. Con el tiempo mis padres y mi hermana también decidieron venir a vivir a Europa, así que hoy tengo a mi núcleo más cercano relativamente cerca. Eso me da mucha tranquilidad.

P: Antes de llegar a España estuvo viviendo en Italia. ¿Cómo vivió ese momento?

R: Fue una etapa de aprendizaje constante. Pasé de vivir con mi familia a independizarme en otro país, con otro idioma y empezando mi primer trabajo. Tuve que aprender muchas cosas, tanto a nivel profesional como personal. Al principio puede ser duro porque uno está lejos de casa y cuesta adaptarse o crear nuevas relaciones. Pero también es una experiencia que te hace crecer mucho. En Italia encontré la respuesta que estaba buscando: confirmé que la gastronomía es realmente la profesión a la que quiero dedicar mi vida.

Plato de pasta con chamipiñon. Fuente: Stefano Brusco
Plato de pasta con chamipiñon. Fuente: Stefano Brusco

La importancia del acompañamiento

P:En Italia conoció a su pareja, que trabajaba como camarera. ¿Cómo surgió esa relación y qué significado tuvo en su vida?

R: Nos conocimos trabajando en el mismo restaurante. Ella era camarera y yo cocinero. Para mí fue muy importante porque encontré a alguien que me acompañó en esa etapa lejos de casa. Tener a alguien que comparte contigo ese proceso hace que todo sea mucho más fácil.

P: Después decidieron venir juntos a Barcelona. ¿Por qué eligieron esta ciudad para empezar una nueva etapa?

R: Barcelona siempre fue una ciudad especial para mí. Cuando era niño tuve la oportunidad de visitarla y recuerdo haber pensado que me gustaría vivir aquí algún día. Cuando fui a Italia ya tenía en mente que Barcelona sería el siguiente paso. Italia fue una etapa para aprender y crecer profesionalmente. Cuando llegó el momento, decidimos venir juntos y empezar una nueva etapa aquí. Es una ciudad muy completa y me hace sentir cómodo. De alguna manera, me siento como en casa.

La experiencia del chef  en Casa Marc Valentí

P: Actualmente trabaja en el restaurante Casa Marc Valentí, en Sant Pere de Ribes. ¿Cómo ha sido su experiencia trabajando allí durante estos tres años?

R: Muy positiva. Desde que llegué a España trabajo allí y creo que tuve suerte de encontrar un lugar así. Me siento feliz yendo a trabajar cada día. Además, tenemos un equipo muy bueno, y eso en la cocina es fundamental. Nuestro trabajo depende mucho de la coordinación y del apoyo entre compañeros para ofrecer el mejor servicio posible a los clientes.

P: ¿Qué es lo que más le gusta del día a día en una cocina profesional?

R: El ritmo del servicio. Ese momento en el que todo funciona con intensidad y coordinación para que cada plato salga en el momento justo. También me gusta que es una profesión en la que siempre estás aprendiendo algo nuevo. Eso me motiva a seguir creciendo.

P: ¿De dónde nace su pasión por la cocina y cuándo empezó a interesarse por este mundo?

R: Desde pequeño me gustaba cocinar. Aprendí mucho observando a mi madre en casa y ayudándola. Recuerdo que antes de ir a la escuela me gustaba ver programas de cocina en la televisión y anotaba recetas que muchas veces ni siquiera llegaba a preparar. Pero ya tenía ese interés.

Stefano Brusco en si infancia. Fuente: Stefano Brusco
Stefano Brusco en si infancia. Fuente: Stefano Brusco

P: ¿Recuerda cuál fue el primer plato que cocinó y que le hizo pensar que quería dedicarse a esto?

R: Mi madre siempre cuenta una anécdota de cuando yo era pequeño. Un día me llamó para preguntarme si había comido lo que había dejado preparado y le respondí que me había hecho “un arrocito con manteca”. Le sorprendió porque era muy chico para usar la cocina de gas. Antes de eso creo que lo único que había preparado solo eran huevos hervidos.

P: Mirando todo su recorrido desde Buenos Aires hasta Barcelona, ¿qué ha sido lo más importante que ha aprendido en este camino?

R: He aprendido muchas cosas en estos años. Vivir lejos de casa te obliga a madurar rápido y a aprender a manejar tanto lo bueno como lo difícil de ser independiente. También aprendes a valorar mucho más a la familia. Cuando estás lejos, cada momento compartido con ellos se vuelve aún más importante. Pero sobre todo entendí que uno tiene que buscar aquello que realmente lo haga feliz. Siempre habrá opiniones o expectativas de los demás, pero lo importante es encontrar un camino que te motive a levantarte cada día con ganas de seguir creciendo.

Entrevista en formato Podcast:

Bilal Amghar

Me llamo Bilal Amghar, tengo 21 años y estudio en la Universidad Abat Oliba, donde actualmente estoy en tercer año de grado.He participado en dos emisiones del programa “Sentit de Viure” en RNE Cataluña, dirigido por Manel Domínguez, una experiencia que me acercó al mundo de la radio y reforzó mi interés por la comunicación. Me gustaría dedicarme al periodismo deportivo, especialmente a la transmisión de partidos de fútbol, un ámbito que me apasiona y en el que me gustaría desarrollar mi carrera profesional.