La selección española disputó este martes en el RCDE Stadium de Barcelona su último amistoso antes del Mundial, que se celebrará en poco más de dos meses. El encuentro terminó sin goles, pero los gritos y cánticos de la grada desplazaron cualquier análisis del rendimiento deportivo.
Durante varias fases del partido, y después de silbar el himno egipcio, se coreó el lema “musulmán el que no bote es”. Al término de la primera mitad, los jugadores egipcios se arrodillaron en el césped como acto de gratitud y expresión de su fe musulmana, gesto que provocó reacciones encontradas de algún sector del público.
Fuera del terreno de juego
Entre los futbolistas que escucharon los gritos mientras se jugaba el amistoso estaba Lamine Yamal, jugador musulmán de la selección española. A diferencia de sus compañeros, no realizó la tradicional vuelta de honor tras el pitido final, mostrando su rechazo a las provocaciones y recordando la importancia del respeto.
Doce horas después el joven internacional se ha manifestado en sus redes sociales con estas palabras: “Yo soy musulmán, alhamdulillah. El fútbol es para disfrutarlo y animar, no para faltar al respeto a la gente por lo que es o en lo que cree”.

Pedri, también habló en la zona mixta. Recalcó la necesidad de erradicar este tipo de provocaciones del fútbol y de fomentar la convivencia y el respeto en los estadios. “Estos gritos no representan al fútbol ni a la afición. Debemos trabajar todos para que desaparezcan y proteger a quienes vienen a disfrutar del juego”, dijo el centrocampista canario.
No ha sido el único. Jugadores y federación han llamado a la reflexión y al compromiso para acabar con comportamientos irrespetuosos en el fútbol español, especialmente ante grandes citas internacionales, donde la atención mediática es máxima y la convivencia de aficionados de distintas culturas cobra especial importancia.
El temor ahora se centra si afectan estos incidentes a que España organice el Mundial 2030 junto a Marruecos. La imagen proyectada en este amistoso puede ser castigada y confirma la necesidad de reforzar los valores de respeto e inclusión dentro y fuera de los estadios.
Un empate a todo
Al margen de la polémica, el equipo dirigido por Luis de la Fuente no logró superar la sólida defensa egipcia. La notable actuación del guardameta Ahmed Abdou El Fotouh sostuvo el empate con paradas de mérito ante un equipo que contó con más suplentes que titulares, entre ellos el guardameta Joan García, que debutó entre pitos y aplausos. Detalles que pasaron a un segundo plano frente a la polémica en las gradas.
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