Primero fueron los remakes, luego los secuelas y ahora llegan los ‘biopics’ convertidos en la nueva fórmula segura para Hollywood. ‘Bohemian Rhapsody’, ‘Elvis’, ‘Back to Black’ y, ahora, ‘Michael’, quizá el icono más difícil interpretar. Porque filmar a Micheal Jackson, también conocido como el Rey del Pop, no es solo contar su vida, sino exponer su controversial pasado.
Jafaar Jakson, sobrino del cantante, ha sido el único en asumir el reto de encarnar al artista. No es una elección casual. Su parecido físico no solo convence, sino tranquiliza a una industria que sabe que no fallara en taquilla. A eso se suma su propia trayectoria musical, como si la película necesitara asegurarse de que no solo se vea como él, sino que también respire su legado.
Pero interpretar a Micheal Jackson no es solo cuestión de parecido. Es saber cómo dominar el escenario con los gestos míticos: el ‘moonwalk’, la inclinación de Smooth Criminal, el taconeo preciso de Billie Jean, ese “hee hee” que convirtió su voz en marca registrada. Reducir todo eso en 2 horas de película no es un reto fácil. Porque imitar a Micheal Jackson puede aprenderse, pero otra cosa muy distinta es capturar lo que había detrás del escenario.

Quizá, por eso, Michael Jackson sigue siendo tan complejo de filmar. Porque nunca fue solo lo que ocurría bajo los focos o lo que exponía la opinión pública. Su vida personal siempre estuvo en el centro del foco mediático, desde sus inicios en los escenarios hasta su fallecimiento.
Trasladar todo eso a una película no es nada sencillo. De hecho, el director Antoine Fuqua llegó a plantear una versión mucho más distinta en la narrativa de la historia. El guion original se adentraba en las acusaciones de 1993 y en el impacto que tuvieron en la vida del artista, con escenas ambientadas en Neverland Ranch. Sin embargo, por cuestiones legales obligaron a reescribir gran parte de la historia y a eliminar ese tercer acto.
El resultado final fue acabar la historia cinematográfica en 1988, en plena cima artística, cuando Jackson decidió abandonar la banda familiar, Jackson 5, y empezar su estrellato en solitario. O sea, una historia de éxitos y más éxitos.
