La moda de la entomofagia

Una comida para valientes

Los insectos se han convertido en un alimento exótico que proporciona proteínas y cuida el medio ambiente

Insectos comestibles dentro de una pirueta
Caramelos de insectos / Pinterest
Alba Ranchal Muñoz Alba Ranchal Muñoz

Los hábitos alimenticios están cambiando con la aparición de las dietas veganas, flexitarianas y vegetarianas. El motivo de esta pluralidad alimenticia no es otro que la concienciación de la sociedad ante el consumo de productos saludables y respetuosos con el medio ambiente. Paralelo a estas dietas aparece una nueva tendencia rompedora por su exotismo: los insectos comestibles. Una opción atrevida para estómagos valientes.

Comer insectos no es fácil. Sobre todo porque esta novedad culinaria se encuentra con una gran barrera cultural, ya que la ingesta de insectos comestibles no es muy usual en Europa, ya que a la gran mayoría de europeos les produce rechazo e incluso asco. Esta práctica se denomina entomofagia, y es muy popular e incluso llega a ser un manjaren países como: China, Japón, Sur de África, Tailandia, México, entre otros, donde esta práctica denominada entomofagia está muy arraigada.

Insectos comestibles. Pincho de escorpiones
Venta de escorpiones en palos / Instagram @bcninsects

Venta de insectos

Las empresas y restaurantes de alta cocina que deciden arriesgarse y romper con las tradiciones e ideas culturales gastronómicas han aumentado. En el mercado de la Boquería, situado en Las Ramblas de Barcelona, se ubica BcnInsects. En la parada venden todo tipo de insectos comestibles como:  grillos, hormigas, escorpiones, gusanos, tarántulas… Un sin fín de especies de insectos para probar.

Tienda de insectos comestibles en el mercado de la Boquería
Mostrador de BCN Insects / Instagram @bcninsects

El consumo de insectos ha llegado al deporte. La startup española Becrit ha lanzado unas proteínas de insecto con el objetivo de contribuir a la sostenibilidad del planeta y reducir el consumo de proteína animal. Los jóvenes emprendedores de la startup están satisfechos de poder lanzar al mercado unos productos que benefician al ser humano y al medio ambiente. Además, afirman que «Las búsquedas de proteína de insecto han aumentado un 300%», un dato que muestra la evolución de la sociedad hacia un mundo sostenible.

Los insectos comestibles utilizados para crear los productos Becrit se crían en una granja, la cual pasa todos los controles y las directivas de la UE y la FDA. La granja no utiliza antibióticos, ni hormonas ni pesticidas para la crianza de los insectos. Por lo tanto, se trata de unos productos 100% naturales con alto contenido proteico, perfecto para deportistas y personas interesadas en mejorar su nutrición.

Beneficios de su ingesta

El uso de insectos como alimento tiene un sinfín de beneficios todavía desconocidos para muchas personas. Estos beneficios influyen de manera positiva en el medioambiente, en la salud, los medios sociales y para la vida en general. Según datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), los insectos necesitan menos alimentos para que produzcan masa, a diferencia del ganado convencional. Existe una reducción de gases de efecto invernadero para producir insectos, y esto también es por el tipo de alimentación que utilizan en los criaderos de insectos. Estos pueden alimentarse de residuos biológicos como de origen humano, abono y estiércol. Otro aspecto interesante para el medio ambiente es que los insectos comestibles utilizan mucha menos agua que el ganado tradicional.

Pero esto es solo una parte de los beneficios que tienen estos insectos comestibles. En el ámbito de la salud, según la FAO los insectos son una potente fuente de proteínas y nutrientes con más calidad de la que ofrece la carne y el pescado. La mayoría de las especies de insectos comestibles contienen altos niveles de ácidos grasos. También son ricos en fibra y en micronutrientes como: hierro, magnesio, fósforo, selenio, cobre y cinc.

Tapa gourmet de insectos
Presentación de una tapa de este tipo de manjar / Instagram @bcninsects

Peligros más comunes

Si el consumo de insectos tiene beneficios, también tiene peligros. «Los insectos son portadores de una microbiota muy diversa»,  así lo afirma el Comité Científico de la Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición (AECOSAN). Por este motivo se debe aplicar unas medidas de higiene durante la crianza de estos insectos comestibles: «Los criaderos deben procesar este alimento antes de su comercialización para controlar los peligros microbiológicos.» añade el comité.

Hasta ahora no se conocen casos de transmisión de enfermedades por ingesta de insectos comestibles. Pero, sí cabe la posibilidad de producirse alergias parecidas a las que ocurren cuando se toma crustáceos. Al comparar este alimento exótico con los mamíferos y las aves, los insectos comestibles tienen menor riesgo de transmitir cualquier tipo de infecciones zoonóticas. La entomofagia se encuentra en proceso de investigación, pero varios expertos apuntan que «el tratamiento térmico antes del consumo de insectos reduce los riesgos»

Alba Ranchal Muñoz

Cursé Publicidad y Relaciones Públicas en la Universidad Abat Oliba CEU. Después de estar unos meses descubriendo Sídney, me adentré en una nueva aventura: estudiar Periodismo en la misma universidad. Ahora me enfrento a un nuevo reto con ilusión y muchas ganas de mostrar e informar al mundo todo lo que ocurre en nuestra sociedad.