Turismo en Ucrania

Anastasia Hoshko: “A pesar de todo, seguimos recibiendo a los turistas con los brazos abiertos”

Esta joven ucraniana explica qué significa viajar a un país en guerra y arroja luz sobre la realidad que se esconde tras los titulares

Anastasia Hoshko en los Montes Cárpatos.
Claudia Moreno Lozano Claudia Moreno Lozano

Con solo 20 años, Anastasia Hoshko combina su trabajo como analista de datos en Varsovia con una mirada profundamente personal sobre la realidad del turismo en su país natal. Nacida en Lutsk, acaba de regresar a la capital polaca tras pasar unos días en su ciudad natal. Describe la situación actual como ‘inestable’ y reconoce que la guerra ha transformado no solo el día a día de los ucranianos sino también la forma en que el mundo mira al país.

Pregunta: ¿Qué es lo primero que piensa cuando alguien le dice que quiere viajar a Ucrania?

R: Me viene a la cabeza la seguridad. Mi país es precioso y perfecto para visitar en tiempos de paz, pero tal y como están las cosas, no estoy segura si es una buena idea. La situación actual es muy inestable y las cosas parece que están empeorando.

P: ¿Qué impacto está teniendo la guerra en el turismo?

R: Bastante, ya que ha disminuido el turismo incluso entre los propios ucranianos. Ya no es una prioridad ir a esquiar o relajarse en el mar. Además, algunos amigos extranjeros que solían ir con frecuencia a Kiev o a los Cárpatos ahora lo evitan. Si bien es verdad que el turismo nunca ha representado un porcentaje muy alto del PIB, sí que había zonas que eran muy dependientes de esos ingresos y que ahora se están viendo más afectadas.

Memorial a los caídos en la ciudad de Leópolis | Fuente: Claudia Moreno
Memorial a los caídos en la ciudad de Leópolis | Fuente: Claudia Moreno

P: En general, ¿es seguro viajar a Ucrania ahora mismo?

R: En verano o durante periodos más tranquilos, puede ser relativamente más seguro, especialmente en la parte occidental del país. Pero en estos momentos, es más bien una lotería. Por supuesto, lo más importante para garantizar una experiencia sin problemas es seguir las normas generales de seguridad y prestar atención a las alertas aéreas.

P: ¿Qué zonas evitaría completamente y cuáles diría que son las más seguras?

R: No me acercaría a las localidades próximas a los combates activos.  Tampoco visitaría Kiev en invierno, porque la situación se vuelve muy tensa. Por otro lado, las estaciones de montaña están en una parte relativamente más segura del país. Leópolis, Ternópil y Lutsk son algunas de las ciudades de la zona occidental que merece mucho la pena recorrer.

P: ¿Dónde empezaría la ruta para visitar Ucrania actualmente?

R: Lo mejor es empezar en Leópolis, en el oeste. De allí visitaría alguna otra ciudad de la zona, como Lutsk o Rivne. Después sin duda iría a los Cárpatos para disfrutar de la naturaleza y después viajaría a Kiev u Odesa, si la situación lo permite. Este itinerario ofrece historia, cultura, naturaleza y mar: un poco de todo. Y más allá de los destinos, la gastronomía ucraniana también tiene mucho que ofrecer. El borsch, los varenyky, los pierogi y el banosh son los platos más típicos, por no hablar de la deliciosa repostería local.

Ópera y Ballet de Leópolis, uno de los monumentos más visitados de la ciudad | Fuente: Claudia Moreno
Ópera y Ballet de Leópolis, uno de los monumentos más visitados de la ciudad | Fuente: Claudia Moreno

P: ¿Cómo reciben ahora los ucranianos a los extranjeros?

R: Muy bien, son incluso más cálidos ahora. Agradecemos mucho cuando los extranjeros vienen con respeto y comprensión. La gente suele ser muy abierta, servicial y agradecida de que alguien haya decidido visitar el país a pesar de todo. Siempre hemos vivido con el prejuicio de que somos cerrados, incluso maleducados, pero nada más lejos de la realidad. Siempre intentamos mostrarnos muy hospitalarios con el turismo, y más ahora.

P: ¿Todo funciona con normalidad?

R: Sorprendentemente, sí. La mayoría de servicios funcionan sin problemas. Hoteles, restaurantes y cafeterías están abiertos, especialmente en las regiones más seguras. Por supuesto, a veces hay cortes de luz o interrupciones debido a los ataques, pero los negocios se adaptan muy rápido para atender las necesidades del turismo. Lo mismo ocurre con la red de transporte interna, aunque a veces hay desvíos a causa de daños en las infraestructuras. Pero sigue siendo fácil y cómodo desplazarse por Ucrania, tanto dentro de una misma ciudad como viajar de una a otra.

P: ¿Se nota la presencia constante de la guerra?

R: Mucho. Aunque se vea la destrucción en todas partes, se siente. Hay alertas aéreas, controles militares y soldados en las calles. Se convierte en parte de la vida cotidiana, pero nunca se olvida del todo que el país está en guerra. Incluso hay pueblos que ahora tienen un significado especial por la guerra. Prácticamente todas las ciudades han creado memoriales para conmemorar a los soldados caídos y a las víctimas.

P: ¿Qué consejos de seguridad daría a un turista?

R: Ante todo, que revise la situación actual en la región que va a visitar. Hay que estar muy alerta porque la situación puede cambiar radicalmente de un segundo a otro. Lo más útil es descargar una aplicación de alertas aéreas, que también indica dónde está el refugio más cercano. Y sobre todo que siga los consejos de los locales: la gente de allí siempre sabrá mejor lo qué es seguro y lo qué no.

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Claudia Moreno Lozano

Me llamo Claudia Moreno y soy estudiante de 3o de periodismo en la Universitat Abat Oliba CEU. Acabo de volver de hacer un Erasmus en la Uniwersytet Civitas de Varsovia, y ha sido la mejor decisión que he podido tomar para mi carrera, ya que siempre me ha llamado la atención el periodismo de viajes y la corresponsalía de guerra, tanto así que me aventuré a irme sola a explorar Ucrania. Podría parecer una locura irse con 20 años a un país en guerra, pero creo que contar la realidad merece la pena el riesgo. Este verano he estado haciendo prácticas en la radio COPE Barcelona, y desde que empecé la carrera he escrito y publicado varios artículos, relatos y podcasts.