Un total de 11 equipos, 2 Grandes Premios y un calendario que empieza a tambalearse. El campeonato ya ha iniciado su temporada con el Gran Premio de Australia, donde George Russel lideró el doblete de Mercedes y Charles Leclerc completó el podio. Sin embargo, pese al inicio del mundial, ni la Federación Internacional Automovilística (FIA) ni la dirección de la F1 han emitido todavía un comunicado oficial que aclare qué ocurría con las citas previstas en Baréin y Arabia Saudí: si seguirán en el calendario, se reprogramarán o quedarán suspendidas.
La llegada del paddock a Australia ya evidenció el impacto del conflicto. Ante la imposibilidad de utilizar las rutas aéreas en el Golfo, varios equipos tuvieron que reorganizar sus viajes hacia Melbourne con trayectos alternativos a través de Estados Unidos o Asia.
Las dudas aparecen cada vez más ahora en el siguiente tramo del calendario cuando el ciclo de la F1 llega a Oriente Medio. La escalada del conflicto en la región pueden alterar las carreras previstas en Baréin y Arabia Saudí, programadas para abril, mientras otras competiciones deportivas que deben celebrarse en la zona ya estudian posibles aplazamientos o cancelaciones.

Los pilotos hablan
En la primera rueda de prensa del Gran Premio de Australia, los pilotos Carlos Sainz y George Russel, representantes de la Asociación de Pilotos (GPDA), trasmitieron un mensaje de confianza sobre la gestión del conflicto por parte de la FIA y la F1.
Russel, director de la GPDA desde 2021, subrayó ante los medios que todavía hay tiempo antes de tomar decisiones definitivas: “En última instancia, confiamos en que la F1 y la FIA tomarán la decisión correcta. La situación cambia a diario y aún faltan varias semanas, así que no hay prisa ni motivos para precipitarse. Es algo que está fuera de nuestro control”.
Por su parte, Sainz coincidió con su compañero. “Estamos en manos de quienes gestionan el calendario. Confiamos en que tomarán las decisiones adecuadas si hiciera falta, ya tendrán un plan B. Por ahora, lo mejor es observar cómo evoluciona la situación antes de modificar nada, señaló.
El motociclismo empieza a reaccionar
Un ejemplo claro llega desde MotoGP. El campeonato de motos, que tenía previsto competir del 10 al 12 de abril en el Circuito Internacional de Losail (Catar), ya ha reconocido públicamente las dificultades. Su CEO, Carmelo Ezpeleta, admitió que es “muy difícil” que la prueba se dispute en la fecha prevista.
Las declaraciones reflejan la inquietud que empieza a crecer en el mundo del motor. Mientras otros campeonatos ya admiten las dificultades, la F1 mantiene por ahora la prudencia y evita aclarar qué ocurrirá con las carreras previstas en Oriente Medio durante el mes de abril.
