Entorno digital

La cara B de la generación Z

Las redes sociales y los memes constituyen un reflejo de la sociedad, sus modas y los problemas de salud mental de los jóvenes.

Imagen de adolescentes de la generación Z mirando memes en el móvil
El uso y el envío de memes entre la generación adolescente es cada vez más común/ RTVE
Lara Ballesteros Lara Ballesteros

A la generación Z no hay quien la entienda. Y es que la mente de una persona nacida entre finales de los noventa y principios de los 2000 es un complejo rompecabezas para muchos. La brecha temporal que los separa de sus antecesores, los Milenials, y de sus sucesores, los Alphas, provoca que estos presenten unos rasgos distintivos de su personalidad.

Además de haber nacido de la mano de la expansión de Internet, son también transgresores, de mente abierta y comprometidos con varias causas sociales como el feminismo, el medioambiente o la lucha LGTBI+. Su principal escaparate de reflexión y zona de confort responde, cada vez más, a las redes sociales. En estos ambientes cibernéticos, los usuarios sienten confort cada vez que reciben una interacción en forma de like, retweet o un simple mensaje.

Verdadero significado de «meme”

Los memes y el lenguaje humorístico propio de plataformas como Twitter o Tik Tok, son también una parte importante de este mixtape. Estos, poco a poco, han ido complementando este nuevo paradigma conceptual. La manera en que, una parte importante de los adolescentes utiliza, por ejemplo, hoy en día los emojis de estrellistas para resaltar una emoción negativa, puede parecer contradictoria. No obstante, en esta nueva manera de comunicarse, los jóvenes han encontrado un sentido y, de alguna manera, han inventado una nueva retórica.

Pero ¿qué es exactamente un «meme»? ¿Cómo están los memes en pleno 2021? ¿Son estos un reflejo de la salud mental de la generación Z? Pues bien, si se atiende a la definición brindada por la RAE (Real Academia Española) dice lo siguiente: “un meme es una imagen, vídeo o texto, por lo general distorsionado con fines caricaturescos, que se difunde principalmente a través de internet”.

No obstante, lejos de esta descripción tan normativa y encorsetada, queda oculta su verdadera trascendencia. “Un meme hoy en día es un artefacto cultural muy propio de la cultura digital que se caracteriza por la forma en la que lo utilizamos como medio de expresión, sobre todo la generación joven», explica Iago Moreno, sociólogo por la Universidad de Cambridge y analista político, cuya tesis trata sobre la cultura del meme. «Es un lugar común como un audio, una frase, un personaje caracterizado, un gesto, una coreografía que parte ya de una carga intertextual. Esta la leemos en referencia a un montón de usos comunes más y se utiliza como medio para expresar algo aún más único o distintivo”, concluye.

Imagen del meme de perro chico, perro grande
El meme de perro grande, perro chico fue uno de los más compartidos por la generación Z en 2020/ Twitter

Por lo tanto, estos constituyen, cada vez más, un reflejo de las sociedades y un medio de transmisión de memorias sociales. Moreno añade que “no todos los memes son imágenes gráficas remezclando o collageando otras. La expresión «mdlr» es un meme, el «se vienen cositas» es un meme porque sigue también todo esto, parte de una carga intertextual original”. A través de ellos se entiende qué cosas están de más candente actualidad entre la generación Z, las modas más destacadas y sus principales problemas. Son, por lo tanto, un medio divulgativo cultural, social y cognitivo.

Reírnos de los problemas

Toda esta ventana de posibilidades que abre el mundo del meme comporta además que, hoy en día, la ansiedad, la depresión o la baja autoestima ya no sean un tema tabú. Ahora es mucho más fácil expresarlo de una forma que no comporte una connotación tan seria. Es por ello por lo que algunas redes sociales, además de provocar estos sentimientos negativos — según un estudio británico, uno de cada seis jóvenes experimenta uno de estos trastornos a lo largo de su vida—, son también una fuente para canalizarlos a través del humor.

Imagen de un meme sobre salut mental de la cuenta de instagram de @culomala
La usuaria de Instagram @culomala comparte memes sobre la salud mental de la generación joven/ @culomala en Instagram

La usuaria de Instagram @culomala, creadora de memes sobre salud mental, cuenta que “cuando la gente deja sus problemas por escrito o en imágenes, estos son mucho más reales para ellos. A veces les ayuda a enfrentarse a la situación, a ser más conscientes y a aceptarlo”. A pesar de ello, sobre sus posts añade que “los que creamos este tipo de contenido online no estamos haciendo terapia, estamos divulgando. Yo no soy psicóloga, pero hago reflexiones. La terapia es algo muchísimo más personal y las redes no pueden sustituirla.

Impacto de las redes

La propagación del humor y los memes en redes sociales está creciendo progresivamente. El uso de estas plataformas de interacción online a nivel mundial incrementó un 10,5% respecto al 2019, en parte, debido a la pandemia mundial que nos mantuvo varios meses encerrados en nuestros domicilios. Por primera vez en la historia, la penetración de estas superó a la mitad de la población.

Actualmente un total de 53,6% personas en el mundo tienen redes sociales. Plataformas como Tik Tok, Twitter o Instagram cuentan ya con más de 2263 millones de usuarios dados de alta. Estas, a pesar ser vistas en muchas ocasiones desde un punto de vista negativo, pueden ser también una gran fuente de información para los jóvenes. Además, alimentan el vinculo social de la generación Z entre sus iguales y suponen una ayuda personal para combatir, entenderadaptar las emociones.

Lara Ballesteros

Periodista joven con mucha vocación, capacidad de trabajo y dedicación. Amante del mundo de la comunicación las Redes sociales, el deporte y la escritura.